Más Allá de la Gestión: Por Qué las Personas, No las Políticas, Definen el Liderazgo en la Educación Superior
El liderazgo en la educación superior está en constante evolución, y gran parte de esta evolución depende de los propios líderes.
El liderazgo en la educación superior está en constante evolución, y gran parte de esta evolución depende de los propios líderes.
El liderazgo en la educación desempeña un papel fundamental en la configuración de las instituciones, la orientación de los educadores y el apoyo a los estudiantes.
La flexibilidad es el rumbo que debe seguir la educación si aspira a formar estudiantes adaptables y capaces de prosperar en un mundo en constante cambio.
Asumir que los estudiantes están aprendiendo es peligroso para los educadores.
El vínculo entre estudiante y docente es el principal soporte sobre el cual se construye el conocimiento académico.
Combinar el juego y el movimiento es la mejor manera de influir en la motivación para el aprendizaje.
El currículo educativo debe relacionar las diferentes áreas de contenido de manera significativa.
El enfoque educativo debe orientar la práctica docente hacia objetivos que trasciendan los conocimientos disciplinares académicos.
Las instituciones educativas que descuidan el bienestar de sus empleados, generan desafíos operativos que pueden socavar sus logros.
El consenso es la única forma de avanzar. El problema es cómo lograr el consenso y sobre qué lograrlo.